Gestión de conflictos socioambientales y diálogo multiactor: el desafío peruano en el siglo XXI

 

Los conflictos socioambientales se han consolidado como uno de los principales desafíos para la gobernanza democrática y el desarrollo sostenible en el Perú. Con 39 casos priorizados por el MINAM y 386 compromisos socioambientales según el informe más reciente de febrero 2025, la gestión de estos conflictos requiere estrategias innovadoras que promuevan el diálogo multiactor como herramienta fundamental de transformación social.

 

La Defensoría del Pueblo ha documentado la persistencia de estos conflictos, registrando 209 conflictos sociales en marzo de 2024, de los cuales la mayoría corresponden a disputas socioambientales. Los datos más recientes muestran que más del 58% de casos son del tipo socioambiental, donde el 60% involucran a la minería y el 23% a hidrocarburos.

 

Esta realidad se concentra geográficamente en regiones específicas, donde Loreto, Cusco, Puno y Apurímac representan cerca del 40% del total de casos, evidenciando la necesidad de enfoques territoriales diferenciados que consideren las particularidades locales y las dinámicas específicas de cada región.

 


Evolución hacia el diálogo multiactor

 

El diálogo multiactor ha emergido como una metodología prometedora para la gestión de conflictos socioambientales. Esta aproximación, según especialistas en el tema, responde a un proceso de (auto)gobernanza incluyente que apuesta por fortalecer la confianza, normas de reciprocidad y redes para la participación civil, constituyendo un paradigma que trasciende las tradicionales relaciones bilaterales entre Estado y sociedad civil.

 

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha reconocido la importancia de esta metodología, destacando que el 24 de julio se realizó en Lima el cierre de uno de los proyectos pioneros, a nivel de América Latina, en abordar la conflictividad socioambiental desde la perspectiva del diálogo democrático.

 


Resultados y desafíos institucionales

 

Los avances en la gestión de conflictos socioambientales muestran resultados mixtos. Según la Oficina General de Asuntos Socioambientales (OGASA), el 83% de los compromisos socioambientales han sido cumplidos, el 6% están en proceso y el 11% permanecen pendientes. Sin embargo, la persistencia de nuevos conflictos sugiere que las estrategias preventivas requieren fortalecimiento.

 

La Defensoría del Pueblo reporta que el 56% de conflictos activos están en fase de diálogo y que 11 conflictos están en escalamiento, lo que indica que, aunque existe voluntad de diálogo, los mecanismos actuales no siempre logran prevenir la escalada de tensiones.

 


Innovaciones metodológicas

 

Las instituciones especializadas han desarrollado herramientas específicas para el diálogo multiactor. La Cooperación Alemana (GIZ) ha contribuido significativamente con la «Guía metodológica para diálogos multiactor en el contexto de actividades extractivas», proporcionando un marco conceptual y práctico para facilitar estos procesos.

 

Organizaciones como ProDiálogo han implementado iniciativas concretas, incluyendo asistencia técnica en la promoción del diálogo multiactor para la elaboración de una agenda de minería responsable y desarrollo sostenible, en relación con el derecho a la Consulta a los Pueblos Indígenas u Originarios.

 


Perspectivas

 

El futuro de la gestión de conflictos socioambientales en el Perú dependerá de la capacidad institucional para implementar enfoques preventivos y participativos. La experiencia acumulada sugiere que el diálogo multiactor no es únicamente una herramienta técnica, sino un proceso de construcción democrática que requiere compromiso político, recursos adecuados y capacitación especializada.

 

Los especialistas coinciden en que la transformación de conflictos socioambientales requiere un enfoque integral que combine el fortalecimiento institucional, la participación ciudadana y la responsabilidad empresarial. Solo mediante esta articulación será posible construir un modelo de desarrollo que concilie las necesidades económicas con la protección ambiental y los derechos de las comunidades.

 

La gestión de conflictos socioambientales a través del diálogo multiactor representa una oportunidad histórica para el Perú de demostrar que es posible construir consensos en sociedades diversas y complejas, estableciendo un precedente valioso para la región latinoamericana.

 

Fuente- IIMP